(Tomado del
abc.es y del blog
depitonapiton)
El torero jienense cortó, el 22 de mayo de 1972, el último rabo logrado en Madrid, un hecho excepcional en la primera plaza del mundo, que, sin embargo, estuvo rodeado de una gran polémica, pues la decisión del presidente (juez de plaza) en turno, de apellido Pangua, le pareció excesiva al exigente público madrileño. Al siguiente día fue destituído el presidente.
Esa tarde actuaba el torero mexicano Curro Rivera, quien había cortado ya cuatro orejas, pero para que el resultado no quedara en empate, el juez otorgó el rabo a Palomo Linares, quien finalmente cosechó cuatro orejas y un rabo, imponiéndose así al de México.
El último rabo obtenido en la plaza de Las Ventas lo había cortado
Manolo Bienvenida en 1936, poco antes de que se iniciara la Guerra Civil, y desde entonces nadie más lo ha vuelto a cortar.